La importancia del bienestar y desarrollo estudiantil detro de la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo

Resumen

Se presenta un ensayo que explica a través de la teoría la importancia que tiene el bienestar y desarrollo estudiantil, el estudiante atraviesa por situaciones de estrés, problemas emocionales, problemas de aprendizaje, etc. Que interfieren directamente en su bienestar y en su pleno desarrollo, se hace hincapié en la relevancia que tendría crear una unidad institucional que contribuya a la formación y desarrollo integral del estudiante a través del ofrecimiento de servicios y recursos para la satisfacción de sus necesidades.

Palabras clave: Bienestar, Desarrollo Humano, Salud mental, Estudiantes, Rendimiento Académico, Apoyo emocional.



Abstract

This trial is focused on understanding the importance of the welfare and student development, the student has many demands like the emotional problems, learning disability, stress, etc. These problems interfere directly in their welfare and their full development; it emphasizes the importance that would create one institutional commission that’s help training and development of the students offering services and means to meet the needs of them.

Keywords: Welfare, Human Development, Mental Health, Students, Academic Performance, Emotional Support.

Introducción

Dentro del Plan de Desarrollo Institucional (PDI) 2011-2017 de la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo podemos encontrar 24 objetivos estratégicos de gestión, los cuales se orientan a mejorar los servicios académicos y estudiantiles. El objetivo estratégico de servicios estudiantiles No. 5 (OESE5) habla de mejorar las condiciones de salud de la comunidad universitaria por medio de una cultura basada en el autocuidado de la salud, que generen nuevos conocimientos para coadyuvar a su desarrollo académico profesional.

El proyecto indicativo para este objetivo (P12) es la creación de acciones preventivas universitarias de la salud, dando respuesta a este objetivo y atendiendo al proyecto indicativo nos damos a la tarea de desarrollar éste ensayo.

Así mismo dentro de la ley en el artículo 7° de la Ley General de Educación se encuentran establecido los fines que persigue la educación que imparta el Estado, sus organismos descentralizados y los particulares, entre los cuales se enuncia en la fracción X del mismo artículo el de “Desarrollar actitudes solidarias en los individuos, para crear conciencia sobre la preservación de la salud, la planeación familiar y la paternidad responsable, sin menoscabo de la libertad y del respeto absoluto a la dignidad humana, así como propiciar el rechazo a los vicios” (Ley General de Educación. Artículo 7°).

En la actualidad la dirección de tutorías y asesorías de la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo cuenta con el servicio de atención psicológica y orientación psicoeducativa, el cual no ha sido suficiente para atender la demanda estudiantil que requiere dicha casa de estudios. A su vez no ha atacado necesidades esenciales que requiere el estudiante para influir en su bienestar y desarrollo.

Varias universidades nacionales e internacionales preocupadas por el bienestar y desarrollo de sus estudiantes han implementado programas que permitan satisfacer las necesidades de seguridad, estima y sobre todo de desarrollo humano en sus estudiantes, como los son: la prevención de adicciones, la sexualidad, la orientación educativa y vocacional, ferias de la salud y sobre todo la atención psicológica.

La Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo, en cumplimiento de su misión de formar integralmente a sus estudiantes, así como en respuesta a los acuerdos subscritos por el gobierno mexicano con la Organización Mundial de la Salud en el marco de la Primera Conferencia Internacional sobre la Promoción de la Salud en Ottawa, Canadá (1986), donde surge la declaración: “la salud, se crea y se une en el marco de la vida cotidiana, en los centros de enseñanza, de trabajo y de recreo”.

Esto trae como ventaja un cambio de perspectiva y un panorama claro de nuestra nueva era, concientizando a las nuevas generaciones de ello y creando líderes sociales pero ante todo humanos y racionales, creando universitarios capaces de obedecer a una salud mental favorable.

Desarrollo

Ser estudiante implica enfrentarse a una serie de situaciones que pueden ser o no estresantes para un individuo, las constantes y crecientes demandas académicas requieren desarrollar en el estudiante habilidades que le permitan adaptarse a un ambiente escolar competitivo. De acuerdo con Perales, Sogi y Morales (2003), una carrera universitaria se desarrolla en un periodo del ciclo vital con características que les son propias como la adolescencia y la adultez joven, por otro lado Juszczak, Melinkovich y Kaplan (2006), mencionan que la adolescencia por sí misma es una etapa de la vida que requiere de cuidados y atenciones especiales dado que dicha etapa posee sus propias problemáticas, en las cuales podrían desarrollarse conflictos en el bienestar psicológico, salud mental y emocional, por lo que es evidente la necesidad de planificar cierto tipo de servicios oportunos y funcionales para identificar conductas de riesgo, hábitos insanos, problemáticas académicas y promover la prevención de riesgos en la salud.

Perales, Sogi y Morales (2003), indican que en diversas facultades del mundo se debe de tomar mayor atención y cuidados orientados a la salud mental de los estudiantes y a sus necesidades dado que muchos de ellos se encuentran estudiando carreras muy demandantes y estresantes. Evans (1999), sostiene que los servicios de salud mental para los estudiantes en sus colegios conlleva ventajas: 1) las escuelas son lugares ideales para brindar este tipo de servicios, dada la concentración de alumnos y de las posibles problemáticas a desarrollar, 2) la escuela es el segundo lugar en el que los alumnos pasan más tiempo después de casa, lo que requiere de una especial atención. La implementación de este tipo de servicios dirigidos a la comunidad estudiantil ha tenido auge y funcionalidad, se ha visto un impacto positivo, lo que respalda el desarrollo de más sitios de apoyo estudiantil para las diversas problemáticas que se presentan como el estrés causado por las labores y actividades propias de un estudiante.

Williams (2006), resalta la importancia en cuanto a las necesidades y satisfacción de dichas necesidades tanto sociales, físicas y psicológicas en la etapa de la adolescencia para no tener repercusiones en el estado de salud general. Todo esto se suma para que el estrés que los estudiantes soportan durante su formación universitaria sea obligadamente alto con un riesgo de deteriorar el bienestar psicológico de los estudiantes.

De ahí que, en su relación con la actividad y la vida académica, el bienestar pretendido por la institución universitaria deba tener puestos objetivos en asegurar los medios y el ambiente necesario para que estudiantes y también docentes participen activamente en este proceso que constituye, por un lado, la razón de ser de la institución, y por otro, el camino más seguro para preparación profesional (González, Aguilar y Pezzano, 2002).

Se dice que el bienestar, entendido como elemento institucional para González, Aguilar y Pezzano (2002), es un soporte para el fin de la educación superior, es decir la formación integral. Para lograr dicha formación la institución debe realizar programas y actividades que promuevan el “desarrollo físico, mental espiritual y social” de los miembros de una comunidad. ¿Cómo promover dicha formación integral? Es la pregunta clave que se realizan todas las instituciones de educación. Y la respuesta la encontramos desde la ética de la calidad de vida. En esta podemos reflexionar y conocer cuáles son las necesidades, los satisfactores apropiados en el ambiente educativo, social y cultural en el cual vive en estudiante y cuáles son los medios de que disponemos para atender a dichos factores. Con verdadera decisión e imaginación son posibles muchas soluciones. Lo único que no es posible es que la institución se desentienda de la realidad de la población estudiantil y no ataque esta carencia y que no brinde el apoyo necesario para que alcance el objetivo del desarrollo y formación integral.

Por otra parte sabemos que actualmente varias universidades a nivel internacional han implementado programas de desarrollo humano para elevar el potencial de sus estudiantes. El concepto de desarrollo humano surgió como un método general para establecer distintos niveles de bienestar humano en todos los aspectos de la vida ya sea académicos, sociales y científicos (Molerio, Otero y Nieves, 2007). Estos mismos autores plantearon una serie de características que median a la hora de tratar de definir al desarrollo humano y que derivan en cuatro ejes importantes.

Mulsow (2008), nos afirma que cuando tenemos un desarrollo emocional armónico nos permite afrontar con mejores estrategias los impactos de la postmodernidad, donde la globalización ejerce demandas importantes que pueden o no afectar nuestro desenvolvimiento, así mismo expone lo siguiente:

“Las opciones esenciales a través de las cuales se define el Desarrollo Humano, desde una postura sustentable y sostenible: llevar una vida saludable, adquirir conocimientos, y tener acceso a los recursos necesarios, para mantener un nivel de vida que permita satisfacer las necesidades básicas, ayudará a favorecer un buen desarrollo en todo sentido. Sin embargo, si estas opciones esenciales no están a la mano, otras oportunidades serán inaccesibles” (Mulsow, 2008).

Ahora bien dentro del aspecto educativo, Rave y Elena (2008) nos mencionan que una educación para el desarrollo humano es de gran importancia, tiene que ser el eje de la realización de las necesidades humanas y de las esferas del desarrollo humano, por lo tanto se requieren de procesos de aprendizaje significativos, es decir, de ambientes educativos que propicien la armonía del saber, y del ser de los estudiantes.

Molerio, Otero y Nieves (2007), explican que dentro del aprendizaje, la escuela está llamada a promover sistemas de desarrollo, estos sistemas podrían orientarse a estimular el aprender a vivir consigo mismo, aprender a afrontar la vida, el pensar, valorar, crear, en resume vivir. Estos sistemas incluyen el autocuidado, el promover la salud integral, mejorar la autoestima, desarrollar la voluntad, aprender a orientarse, elaborar proyectos de vida, etc.

Sobre la importancia del desarrollo humano en la educación superior la UNESCO afirma lo siguiente:

 

“Se trata, en primer lugar, de estar plenamente conscientes de la importancia de la Educación Superior en el desarrollo de nuestras naciones. Los rápidos y consecutivos cambios que viven nuestras sociedades implican, para la universidad, la apertura de un diálogo permanente con otros sectores de la sociedad y una conducta innovadora y flexible. En este sentido parece claro que la acción educativa de la Universidad debe encargarse no solo de la formación profesional, en cuanto al dominio de contenidos y habilidades profesionales, sino también debe establecer el encargo social que implica el cumplimiento de estos roles profesionales en su compromiso con el desarrollo social como misión Superior de la Educación Contemporánea” (UNESCO, 2000).

Teniendo en cuenta lo anterior, se puede deducir que el generar espacios, estrategias y oportunidades de desarrollo emocional en una Institución educativa redundará en tener personas capaces de resolver problemas sociales y emocionales en todos los ámbitos, pudiendo acceder así a una mejor calidad de vida.

Como se ha visto el bienestar y el desarrollo estudiantil se ve influenciado por los problemas emocionales y mentales tales como el estrés, la depresión, etc. que presentan los estudiantes universitarios durante el curso de sus estudios a causa de grandes exigencias, han causado la atención y preocupación de las autoridades correspondientes y la atención directa proporcionada a población estudiantil, para satisfacer sus necesidades y brindar la ayuda necesaria, tal es el caso de los psicopedagógicos.

Conclusiones

A lo largo de este trabajo se han abordado numerosos temas propios del bienestar y desarrollo estudiantil que pueden ser objeto de políticas en nuestra institución y que pueden centrarse en programas, orientados a satisfacer las necesidades y mejorar la calidad de vida de los estudiantes y de sus familias, mejorando la convivencia dentro y fuera de la institución educativa.

El bienestar universitario no se limita a ser una oficina, un departamento o una rectoría, no se reduce a funciones, programas o actividades. Es un ideal o tarea colectiva. El hecho de que pudiese existir una unidad encargada de fomentar dicho bienestar y desarrollo estudiantil y que ésta cuente con personas capacitadas y recursos asignados para su funcionamiento, no significa que el resto de la institución, estudiantes, docentes, administrativos y funcionarios se desentiendan de su responsabilidad. La unidad de bienestar sería la encargada, podríamos decir, de liderar la responsabilidad de la institución. Todos debemos asumir este compromiso como institución por el bien de la comunidad.

Considerando los argumentos anteriores se propone la creación de estrategias que fomenten el bienestar emocional y desarrollo estudiantil, que contribuirá con las funciones antes mencionadas de una manera integral en la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo. Se proponen las siguientes estrategias:


1.- Implementar una unidad que dirija programas que contribuya a la formación y desarrollo integral del estudiante a través del ofrecimiento de servicios y recursos para la satisfacción de sus necesidades.
2.- Implementar campañas Institucionales para la promoción del bienestar y desarrollo estudiantil.
3.- Brindar atención personalizada a los alumnos para disminuir el rezago, reprobación y deserción escolar.
4.- Dar seguimiento a los alumnos de bajo rendimiento que solicitan su consejo técnico por rezago escolar.


Digamos, para terminar, que el bienestar y desarrollo estudiantil es un tema que no se ha atacado por completo en nuestra institución, se necesita de un trabajo persistente para que las autoridades participen y fomenten el bienestar de la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo, esta constante labor se realiza desde el departamento psicopedagógico del Instituto de Ciencias Económico Administrativas comprometida con el Bienestar y que va haciendo aumentar la conciencia de su importancia dentro de la vida universitaria. Tal vez el mejor modo de hacerlo eficaz consista en adelantar un trabajo como el que se lleva cabo de forma que el bienestar y el desarrollo estudiantil comience a ser sentido como tarea de todos y hacer parte integrante de la vida académica.

Bibliografía

Evans, S. W. (1999). Servicios de Salud Mental en las Escuelas: Utilización, Efectividad y consentimiento. Revista de Psicología Clínica. 19 (2): 165 -178.

González, L., Aguilar, E., Pezzano, G. (2002). Reflexiones sobre el Bienestar Universitario. Una mirada desde la educación a distancia y la jornada nocturna.ARFO Editores e Impresiones Lida. Recuperado el 10 de Junio desde: http://www.ses.unam.mx/curso2014/pdf/Gonzalez.pdf

Juszczak, L., Melinkovich, P. y Kaplan, D. (2006). Uso de Servicios de Salud y Salud Mental por Adolescentes. Revista de Salud en la Adolescencia. 32 (65): 108-118.

Ley General de Educación. Artículo 7°. Recuperado el 12 de Mayo de 2015 desde: http://sep.hidalgo.gob.mx/pdf/docinteres/ley%20de%20educacion.pdf

Molerio, O., Otero, I. & Nieves, Z. (2007). Aprendizaje y Desarrollo humano. Revista Iberoamericana de Educación. 44 (3) 1-9. Recuperado el 13 de Mayo del 2015 desde: http://www.rieoei.org/deloslectores/1901Perez.pdf

Mulsow, G. (2008). Desarrollo emocional: Impacto en el desarrollo humano. Pontificia Universidad Católica de Río grande de Puerto Alegre, Brasil. 31 (1) 61-65. Recuperado el 4 de Junio de 2015 desde: http://www.redalyc.org/articulo.oa?id=84806409

Organización Mundial de la Salud. (2013). Recuperado el 28 de Abril de 2015 desde:http://www.who.int/es/

Perales, A., Sogi, C. y Morales, R. (2003). Estudio comparativo de salud mental en estudiantes de medicina de dos universidades estatales peruanas. Anales de la Facultad de Medicina. 64 (4): 239-246.

Pérez, G. (2008) Paz, estudiantes universitarios y educación: elementos para un proyecto, Revista DIDAC No. 51, 8-14.

Plan de Desarrollo Institucional (2011). Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo. México, Hgo. Recuperado el 7 de Mayo de 2015 desde: http://www.uaeh.edu.mx/excelencia/vision.htm

Programa Institucional de Actividades de Educación para una Vida Saludable. (2012). Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo. México, Hgo.

Rave, O. y Elena, B. (2008). La educación como escenario para el desarrollo humano. Investigación y Educación en Enfermería, 26 (2). 12-15. Recuperado el 23 de Mayo del 2015 desde: http://www.redalyc.org/articulo.oa?id=105215278001

UNESCO (2000). La Educación Superior en el Siglo XXI: Visión y acción. Conferencia Mundial sobre Educación Superior. Informe Final, Santiago de Chile, CPU.

Williams, J. H. (2006). Necesidades de Servicios de Salud Física y Mental de Adolescentes. Revista de Salud en la Adolescencia. (38): 638-640.



[a] Profesor por Asignatura del Instituto de Ciencias Económico Administrativas, en la UAEH.