El estudio de la administración

  • Israel Cruz Badillo
  • Saknité Hernández Sota

Resumen

Wilson argumenta que el pensamiento administrativo es influenciado primordialmente por las aportaciones de Prusia con el servicio civil impulsado con Federico el Grande y su perfeccionamiento en Francia con el emperador Napoleón Bonaparte; sin embargo no hay vestigios algunos de aportaciones anglosajonas al pensamiento administrado –incluyendo a los Estados Unidos–; por ende la administración se adecua a formas de gobiernos monárquicos centralizados como Francia y Prusia de los siglos XVII al XVIII.

Reconoce que las actividades administrativas del Estado no eran objeto de estudio. Esto es, no existía una ciencia de la administración que se dedicará al análisis del complejo sistema de ingresos y la deuda pública, como él dice era una “época de mucha política y poca administración”. En contraste, el pensamiento de los heriditos estaba dominado por los temas políticos de la soberanía y el derecho constitucional del siglo XIX en Europa.

Ante la ausencia de estudios sobre la administración pública. Wilson mantiene su postura en reconocer que los gobiernos como los Estados Unidos requieren de una ciencia de la administración que procure enderezar los caminos del gobierno para corregir la parte operativa, visible del gobierno, reforzar y limpiar sus estructuras. En consecuencia, para realizar un análisis sobre las técnicas y estrategias asumidas por la administración pública se requiere de tres elementos, tomar en consideración los estudios históricos, precisar los temas y determinar el campo y objeto de estudio así como la metodología. En función de este último, Wilson lo conceptualiza como las acciones que el gobierno puede hacer legítimamente y bien, empleando para ello la mayor eficiencia al menor costo de recursos. En cuanto al camino que se debe utilizar opta por los métodos comparados.

La evolución de la administración pública se caracteriza por tres periodos de crecimiento: gobierno y administración absolutista, gobierno y administración popular y gobierno y administración conforme a la constitución. El concepto de soberanía empieza a permear en el segundo periodo de crecimiento, ésta trajo consigo a juicio de Wilson un incremento de actividades para el Estado formando un sistema administrativo complejo; esto es, en gobiernos monárquicos se tiene un soberano y se siguen los caprichos de la corte, en cambio en los gobiernos democráticos el soberano es el pueblo conformado por miles de personas que piensan, actúan, se conforman de manera diferente; además se deben atender las opiniones de la nación; en consecuencia es más difícil para la democracia organizar las actividades administrativas del Estado que para la monarquía.

Wilson, determina que, para realizar los estudios de la administración pública, se requiere realizar dos distinciones importantes. Por un lado la diferencia entre la política y la administración y por otro, entre el derecho constitucional y los actos administrativos. En la primera, Wilson argumenta que la administración se encuentra fuera de la esfera propia de la política. Las cuestiones administrativas no son cuestiones políticas. Aunque la política fija las tareas de la administración, ésta no debe tolerar que se manipulen sus funciones. En esta distinción el autor hace referencia que tanto la política como la administración son dos esferas de competencia diferentes, cada una tiene su ámbito de acción delimitada; la política se encarga de las actividades grandes y universales y el lado administrativo le compete las acciones pequeñas e individuales. El método de estudio de la administración según el autor requiere que estas dos esferas no se mezclen entre sí.

La segunda distinción de la administración es con el derecho constitucional, menciona por una parte que en los gobiernos democráticos es más fácil crear leyes constitucionales que llevar a cabo la ejecución detallada y sistemática de las leyes emanadas de la constitución. Por otra, la administración pública por medio de los actos administrativos representa la parte operativa por la cual se aplican las leyes constitucionales.

Las argumentaciones mencionados con anterioridad justifican desde al ámbito de Wilson la creación del campo y objeto de estudio que debe tener la administración pública en gobiernos democráticos. En consecuencia, el pensamiento administrativo norteamericano queda circunscrito al principio aludido por Wilson “la administración en los Estados Unidos debe ser, en todos los puntos sensible a la opinión pública”, porque la soberanía en los gobiernos democráticos recae en la ciudadanía que integra a la sociedad.  

Publicado
2013-12-05
Sección
Resúmenes, mapas o diagramas de aplicación del conocimiento